El segundo álbum es siempre una prueba de fuego tras un debut tan aclamado como el vuestro. ¿Ha pesado mucho el éxito de He perdido los zapatos a la hora de preparar Retales de Carnaval?
Kim: No, al contrario, nos ha empujado. Si el primer disco ha gustado, es algo que nos da ánimos para seguir haciendo música, para ser más exigentes, para seguir cuidándolo todo mucho, como en el primer disco. Tenía tanto que darte es una canción muy colorista y feliz, quizás más que los temas de vuestro debut.
Mai: Las letras siguen conservando la melancolía y la nostalgia, pero al álbum en general le hemos dado un toque más vital y positivo. Hay canciones que son más guitarreras, pero luego hay más tranquilas.
¿Es ésta la canción que mejor representa el álbum?
M: Sí que es una de las más representativas por lo fuerte que es. Creíamos que era la más alegre y la más fuerte para volver con el espíritu positivo que hemos ido recogiendo con todo lo que nos ha pasado con el primer disco.
K: Tenía tanto que darte es eso, tenemos todavía muchas canciones.
Tal y como está el mercado, ¿os sentís afortunados pudiendo publicar el segundo trabajo?
M: Eso segurísimo. Hay un montón de grupos en Barcelona que conocemos nosotros que están trabajando mucho, que tienen igual o más ilusión que nosotros y no tienen tanta suerte. El que podamos estar aquí, con un segundo disco y una discográfica como Universal detrás que te está apoyando es todo un privilegio para nosotros.
Al contar con una discrográfica , ¿cambia la manera de trabajar?
M: Ha sido la misma. Yo compongo un poco las canciones, hago la melodía y las letras, luego nos reunimos Kim y yo, terminamos de dar la forma, la armonía, luego Kim produce lo que sería la primera versión de las canciones y ya vamos al estudio. Lo que sí ha cambiado es que esta vez podíamos tener muchos más medios.
En el plano estético, notamos un cambio evidente en la portada, que imagino que viene influenciado por vuestra actitud.
K: La imagen casa mucho con el single, con el título del disco, Retales de Carnaval. Es todo lo que hemos vivido, todo lo que nos ha pasado, cómo nos encontramos después del primer álbum. Para reflejarlo hemos usado mucho color. Hemos huido de la imagen más oscura del anterior disco. Ahora hay mucha más vitalidad, es más optimista.
¿Sigue pesando mucho el tema onírico en las letras?
M: Casi siempre me inspiro en la soledad y el desamor.. También el tener como referente la muerte para disfrutar la vida le da un poco ese toque. Pero la temática es muy parecida a la del primer disco.
Lo que da la impresión es que “el menos es más” se ha perdido un poco, no sé si estaréis de acuerdo.
K: No del todo, quizás sí hay temas en los que hemos ido un poco más allá aprovechando los medios que teníamos y hemos arriesgado un poco, pero aunque haya guitarras más fuertes o distorsionadas, los elementos nos gusta medirlos con cuentagotas, y poner siempre lo esencial, que no sobre nada. Todos los temas nacen a guitarra o piano y voz, y se trata de darle a cada uno el traje que mejor le sienta.
He perdido los zapatos, a pesar de ser vuestra primera vez, os sirvió para asentar lo que iba a ser Nena Daconte…
M: Exacto. A nivel de sonido, de letras y de actitud. Y además fue muy bien. Eso nos ha servido para tener una actitud vital alegre y muy positiva, pero eso no significa que nuestro día a día sea así. Llevamos una vida normal. La inspiración viene de la normalidad.
En estos dos últimos años, ¿qué ha cambiado en Mai y en Kim?
M: Somos dos años más viejos (risas). Creo que los dos somos un poco más maduros, y estamos aprendiendo a disfrutar del día a día.
K: Hemos aprendido a disfrutar como músicos. El bagaje que te da una gira de 160 conciertos hace que uno vaya disfrutando cada vez más.