| creando escuela: centro de energía creativa |
|
|
| viernes, 26 de septiembre de 2008 | |
Escuela de cine y TV San Antonio de los BañosCentro de energía creativa
Desde hace 22 años, esta pequeña escuela perdida entre la vegetación cubana ha formado e inspirado a algunos de los más importantes cineastas del mundo. Además de una formación rigurosa, ofrece vivir experiencias inolvidables “No hay que ser magos para adivinar que todos hemos llegado con sueños y angustias similares: aprender a hacer cine, sacarnos las ideas de dentro de las tripas, del ojo, del alma, del oído, demostrarle al mundo en sus pantallas que existimos”, afirma Tanya Valette, directora de la Escuela de Cine y Televisión San Antonio de los Baños. Esta necesidad de expresarse a través de la cámara ha traído hasta este pequeño pueblo cubano, en un rincón del Caribe, a cineastas de la talla de Coppola, Woody Allen o Steven Spielberg y a varias generaciones de nuevos talentos, que han nutrido el movimiento del Nuevo Cine Latinoamericano. Veintitrés años más tarde, este peculiar centro se ha convertido en una fábrica de guionistas, directores y productores que viven en esta pequeña isla una de las experiencias más intensas de sus vidas. La escuela, inaugurada en diciembre del 86, fue fruto del sueño forjado de las necesidades, experiencias y reflexiones vividas a lo largo de 30 años de Nuevo Cine Latinoamericano. Presidida por García Márquez, tenía como objetivo inicial potenciar el cine de América Latina- el Caribe, África y Asia, por lo que se llamó Escuela de Tres Mundos. “Pero más adelante amplió sus horizontes, diversificando el universo geográfico de sus estudiantes y convirtiéndose en lo que es ahora: La Escuela de todos los mundos”, explica la directora. Situada a 30 kilómetros al suroeste de La Habana y aislada por frondosa naturaleza, la escuela ofrece cursos regulares de 3 años con un plan de estudios intenso que abarca cuatro trabajos audiovisuales de cine y vídeo y una tesis final rodada en 35 mm. Además, también cuenta con talleres internacionales de 2 a 8 semanas de las áreas de Guión, Documentales y Dirección de actores realizados por cineastas reconocidos internacionalmente; y cursos de Altos Estudios dirigidos a profesionales. Todos son realizados con una concepción pedagógica nueva: la de enseñar por medio de cineastas activos, capaces de transmitir unos Pero el fervor creativo no sólo hierve en las aulas, sino que también se esconde en la Finca San Tranquilino, la residencia donde se alojan los estudiantes y los profesores. En esta vieja finca, un “monasterio”, donde los devotos del cine y el audiovisual practican su religión mañana y noche, la imaginación nunca duerme. “Somos más que una escuela, somos un centro de energía creativa y lo que nos hace especiales es que nos queremos desde el primer día: es un amor al cine, al oficio, al ser humano y al mundo. La pasión es el lugar común de todo lo que hacemos”, afirma Tanya. En los pasillos, en las aulas, y a lo largo de LOS REFERENTES
Hervidero de celebridades
Ex alumnos y visitantes hacen de la escuela un punto de encuentro de reconocidos cineastas que nutren la creatividad de los estudiantes “Jaime Rosales, Benito Zambrano y Eva Valiño, que han ganado importantes premios, son algunos de los cineastas españoles que han salido de nuestras aulas”, explica Tanya Valette. Aparte de ellos y de los reputados profesores, la escuela ha recibido la visita de algunos de los directores y actores más destacados del audiovisual, sobre todo de Latinoamérica y España, pero también de Gran Bretaña, Francia o Italia. Francis F. Coppola, Joel Coen, Steven Spielberg, Ettore Scola y Héctor Alterio son algunas de las celebridades que han pasado por aquí. Muchos de ellos han dejado citas y mensajes a los alumnos, llamando a la creación o describiendo lo que el cine significa para ellos..
LOS ALUMNOSCelia Novis, ex-alumna
6 semanas de pasión por el cine Visionados, brainstormings con los compañeros y los consejos de los mejores cineastas de Latinoamérica marcaron su estancia en la escuelaDesde que se licenció en periodismo, Celia Novis tuvo claro que quería dedicar su talento y esfuerzo a su gran pasión, el cine. Ha realizado varios cursos en Madrid, pero en ningún otro lugar ha vivido el amor por la gran pantalla como en la Escuela de cine y TV San Antonio de los Baños, donde participó en el taller de Guión Avanzado. “Fueron 6 semanas de inmersión en el cine; por la mañana teníamos clase, por la tarde escribíamos, y por la noche, o veíamos películas y las comentábamos o seguíamos dándole vueltas a nuestras historias con los compañeros en el bar de la escuela”, explica,nostálgica. Durante el curso, Celia desarrolló un guión sobre la relación entre ficción y realidad con la ayuda de cineastas de prestigio como Julio Rojas o Miguel Machalski. Cada uno de los alumnos llegó al centro con una idea y salió de él con guiones casi terminados. “Estábamos rodeados de gente tan creativa y aprendimos tanto que salimos de la escuela creyendo que podríamos hacer todo lo que quisiéramos en la vida”, afirma. De momento, ya en Madrid, Celia está trabajando en un proyecto de documental llamado Las arquitecturas del miedo, basado en la trayectoria de José Ramón Larraz. |
| < Anterior en esta Categoría |
|---|




